Los daños oculares provocados por el frío

Durante los meses de invierno, uno de los problemas más habituales es la sequedad, derivada de la reducción de los niveles de humedad en los hogares por la utilización de los aparatos de calefacción. Pero no sólo estos aparatos pueden causar daños oculares. El aire frío y la exposición al sol sin protección puede originar importantes problemas en la córnea, retina y el cristalino.

Invierno: una estación húmeda que puede llegar a ser muy seca

Uno de los problemas más comunes durante los meses de invierno es el conocido ojo seco. Según apunta la secretaria general del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León “aunque muchas personas piensan que es la estación más húmeda del año por la mayor presencia de lluvia y de nieve, hay jornadas en las que el aire puede llegar a ser muy seco”. Este ambiente frío puede provocar irritación en los ojos.

Sequedad provocada por la humedad de los aparatos de calefacción

Los aparatos de calefacción también pueden provocar diversos problemas de salud visual. Poner la calefacción muy alta puede provocar mayor sensación de sequedad en los ojos. Por tanto, se recomienda crear un ambiente húmedo en nuestras casas con humificadores así como ventilar de forma periódica.

Protección de los ojos del frío y del viento

Los especialistas recomiendan el uso de gafas para proteger los ojos porque el frío provoca que se reseque la conjuntiva y todo su entorno. Este proceso genera una sensación, cuando es muy intenso, de que se cristaliza la lágrima.

Cuidado a los rayos ultravioleta

Una de las prácticas habituales durante los meses de invierno es realizar deportes de nieve. Muchos planean sus vacaciones de invierno pensando en realizar este tipo prácticas deportivas sin tener en cuenta que debemos seguir una serie de consejos para mantener nuestra salud visual. Un día en la nieve puede ser más dañino que estar una jornada en la playa ya que la nieve refleja más del 80% de la luz solar, incluida la radiación ultravioleta.

Consejos para evitar el daño ocular frente al frío

  • Beber más líquidos que lo que se realiza de costumbre.
  • Parpadear con más frecuencia cuando uno se concentra en una tarea visual compleja. Por ejemplo, trabajar delante de un ordenador.
  • Utilizar gafas para salir a calle ya que protegen los ojos del efecto secante del viento.
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